NADIE QUIERE SER POBRE
Nadie quiere ser pobre y muchos lo son. Demasiados,
seguramente.
El viernes pasado, el matutino Hoy continuó con la publicación de los
resultados de la encuesta Gallup en la que se lee que 41.9% de los
dominicanos y dominicanas no alcanza a cubrir sus necesidades y el 40.2%
cubre sus necesidades básicas y nada más con los ingresos que percibe
actualmente.
Una revelación que debería despabilar a aquellos que diseñan, aprueban y
ejecutan políticas públicas en nuestro país, nos referimos a
legisladores, síndicos, regidores, Presidente y Gabinete, empresarios,
organismos de cooperación internacional y ONGs.
82.1% de la población que no cubre o apenas alcanza a cubrir sus
necesidades básicas. 11.8% que puede darse sus pequeños gustos con sus
ingresos actuales, dice Gallup y tan sólo un 6.1% que vive cómodamente.
Una sociedad estructurada así no está en condiciones de mantener una
convivencia pacífica, productiva y tolerante de manera sostenible.
¿Razones de la pobreza?, preguntó Gallup y las respuestas fueron muy
reveladoras. En una escala de 1 a 5, siendo 1 la menor y 5 la mayor
razón, los dominicanos y dominicanas entrevistados respondieron así:
1-Falta de una política de creación de empleos (3.7); 2-Poco interés que
tenga de salir de pobre (3.5); 3-Poca educación y preparación que tenga
(3.5) y; 4-Falta de una política de protección para agricultores y
pequeños negocios (3.4).
La pobreza, mejor dicho, la existencia de pobres, se revela como el
resultado de políticas públicas, un hecho por tanto político, aunque hay
que destacar que la gente no lo espera todo del Estado, cuando otorga
también mucha razón a la voluntad, al deseo y al afán que ponga cada
cual de salir o de caer en pobreza.
De cómo las políticas públicas impactan en los bolsillos, la salud y el
empleo lo saben de sobra los dominicanos por la experiencia reciente del
PRD, cuyas políticas destruyeron cientos de miles de empleos, llevaron a
la quiebra a miles de empresas y crearon casi un millón de pobres más de
los que ya habían.
En este gobierno de Leonel Fernández las políticas públicas han
funcionado muy bien para hacer crecer el volúmen de riquezas, pero no
para crear empleos de calidad. Y como no ha funcionado para crear
empleos como se necesitaría, la gente que es emprendedora, creativa y
que no se va a dejar morir de hambre, ha inventado negocitos y se ha
empleado en su propio negocio. A los que les ha ido bien han contratado
a un familiar o a un amigo.
Es lo que explica que, no habiendo funcionado las políticas públicas
para crear suficientes empleos, aparezca en las estadísticas del Banco
Central que se han creado 345,777 empleos y la tasa de desempleo haya
bajado de 19.7% a 15.6%.
Nadie quiere ser pobre. Nadie debería estar condenado a serlo.
Fuente:
perspectivaciudadana.com
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